Santander (España) está utilizando sensores para la gestión de residuos

Santander, capital de una comunidad autónoma en la costa norte de España, acogió en su época una residencia de verano de la familia real y todavía persigue exhibir este «ambiente aristocrático» y proporcionar al mismo tiempo a los visitantes y lugareños otra imagen: la de unas calles libres de basura. De igual forma que la ciudad buscaba reinventarse a comienzos del siglo XIX, Santander está una vez más buscando modernizarse con medidas inteligentes para la gestión y tratamiento de residuos. A continuación, analizaremos cómo este destino turístico veraniego está aprendiendo a mejorar sus servicios de recogida de basuras, haciendo que la ciudad sea más habitable y convirtiéndola en modelo a seguir por el resto de España.- Philippe Leonard


Un aula de gestión de residuos que abarca toda la ciudad

Durante los meses de verano, Santander recibe 400.000 turistas, el 36,2 % del total anual. Una de las maneras en que la ciudad se esfuerza por minimizar los residuos y fomentar el reciclaje es mediante la recogida diaria de basura de contenedores específicos separados por tipos, como papel/cartón, vidrio, plásticos y otros residuos. Además, la ciudad aumenta su plantilla en verano, incrementando el número de turnos de trabajo y concentrándose en ciertas rutas, como la zona de la playa de El Sardinero, importante foco de atracción turística. La ciudad incluso convirtió sus playas en aulas medioambientales al aire libre durante un mes el pasado verano, albergando talleres para niños sobre el reciclaje de «residuos urbanos».

Los talleres de reciclaje son solo una de las formas en que la ciudad está educando a sus habitantes sobre la importancia de reducir los residuos. Santander es una de las 11 ciudades piloto (entre las que se incluyen otras como Copenhague y Dubrovnik) que se han unido para servir de laboratorios urbanos como parte del proyecto URBAN WASTE. Uno de los puntos destacados de este innovador plan es la tecnología de sensores. Santander dispone actualmente de 6000 dispositivos interconectados en red que utilizan sensores, identificación por radiofrecuencia y etiquetas para comunicaciones de corto alcance para realizar el seguimiento de la gestión de residuos, enviando la ubicación y los niveles de inmovilización y ocupación de las papeleras y contenedores a la administración en tiempo real.

Mediante este nuevo sistema, la ciudad puede hacer un seguimiento por GPS/GPRS para ayudar a optimizar las rutas de su flota, que también cuenta con sensores medioambientales que recopilan datos sobre la calidad del aire, temperatura y humedad. Estos datos se envían a la aplicación móvil «Ciudad Santander», a la que sus habitantes y visitantes pueden acceder para informarse sobre recogida de residuos de gran tamaño, horarios y servicios de reciclaje. También pueden usar esta aplicación para comunicarse directamente con el Ayuntamiento de Santander, informando de sucesos, subiendo fotos y publicando comentarios, cada uno de los cuales será procesado por el servicio municipal correspondiente. Con proyectos como los talleres móviles y las aplicaciones de ámbito municipal, Santander se está transformando en una ciudad inteligente e innovadora que desarrolla servicios que serán de utilidad a largo plazo para el ciudadano.